Muriendo por Pasteles:

En el día de Hermandad de los Empleados, donde los trabajadores se traen regalos, Bob Esponja le regala un saco de ortigas a Calamardo. Pero él no le trae nada y esto hace deprimir a Bob. Calamardo siente pena y va a comprarle unos pasteles a unos piratas pero termina imaginándose que son bombas y tiene que impedir que se lo coma Bob Esponja.
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